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Nos cambiamos de casa

A pesar de que me gustaba mucho este blog de Tumblr, nos cambiamos de casa. Ahora el blog es www.mamainexperta.blogspot.com. Porfavor lean, opinen, reclamen, sugieran, todo lo que quieran.

Los esperamos a todos en www.mamainexperta.blogspot.com 

Saludos!

La emoción de volver a casa

La verdad que siempre he tenido tiempo para estar con mi hija, algo de tiempo. Cuando ella nació yo estaba en cuarto año de la universidad, estuve un mes completo con ella (porque justo su nacimiento coincidió con fiestas patrias y otros feriados). Después de ese mes tuve que volver a clases, pero como estaba amamantando no iba a todas las clases, pero a la mayoría. Finalmente terminó el año cuando mi hija tenía 3 meses, menos mal que terminé todo bien y me quedé todo el verano con mi hija. Tres meses para disfrutarla, para quererla, mimarla, amamantarla y cuidarla.

Cuando empezó mi último año de la Universidad se puso todo un poco más difícil. No tenía muchas clases pero tuve que hacer la práctica, así que durante 5 meses estudiaba y trabajaba. Ahí veía muy poco a mi niñita preciosa que estaba creciendo tan rápido. Lamentablemente como empecé a estar menos en la casa se me cortó la leche de a poco. Igual alcancé bien a darle hasta el año, pasado esta edad me salía muy poco pero igual teníamos ese vínculo para estar juntas.

En agosto de 2010, un mes antes de que mi hija cumpliera un año decidí dejar de trabajar para terminar la tesis y terminar bien la universidad pero en realidad la causa principal era para estar con mi hija. Estuve mucho más tiempo con ella, terminé muy bien la universidad pero no avancé casi nada en la tesis, cosa que quedó pendiente.

Hasta diciembre de 2010 me quedé con mi hija, teniendo que ir a la universidad pero por lo menos pasaba unas horas extras a la semana con ella. Cuando empezó enero me embarqué en un nuevo proyecto, la verdad es que nunca me puedo quedar tranquila, y decidí trabajar tres meses. Ahí todo cambió y poco podía ver a mi hija.

Por fin hoy día 31 de marzo termina una etapa, dejo de trabajar y me dedico a terminar mi tesis por fin, que tengo que entregar este semestre y puedo estar más con mi hija. Tengo ganas de estar al lado de ella para verla crecer todos los días. Quiero que aprenda a caminar conmigo, que aprenda a decir sus primeras palabras a mi lado y jugar con ella, pasar todo el tiempo que pueda con mi hija. Desde mañana en adelante tomaré mejor las decisiones y los horarios de trabajo que pueda tener a futuro serán supeditados al tiempo que sí o si quiero tener con mi hija.

No digamos que me gusta mucho estar en la casa, pero estar con mi hija no tiene precio y debe ser ahora que está en la edad en que tiene que sentir mi cercanía y saber que yo voy a estar a su lado pase lo que pase. Además a fin de año mi hija necesitará mi apoyo más que nunca ya que nos vamos del país y quiero estar para ella en todo ese proceso. En realidad quiero estar presente para mi hija y para mi pareja, necesito dar el respaldo a mi familia y por supuesto desarrollarme profesionalmente pero mi número uno es mi familia, mi hija y mi pareja.

Que es para mi ser mamá

Antes de ser mamá jamás pensé en cosas importantes que hay que tener en cuenta respecto a la crianza. Para mí tener un hijo era darle de comer, cambiarle los pañales y hacerlos dormir. Realmente no tenía ninguna cercanía con ver niños crecer y desarrollarse. Ahora que tengo a mi hija hace 1 año, 6 meses, 1 semana y 3 días me doy cuenta que todo es más complejo. Que ya hay que preocuparse de darle una buena calidad a tu hijo, que se desarrolle de la mejor forma y enseñarle con cariño, paciencia y dedicación. Me he fijado que algunas personas de mi familia creen que cuidar a un niño es tenerlo todo el día sentado en su sillita, andador y listo.

Primero que nada es importante llevar un embarazo saludable y preocuparse por esos primeros 9 meses de crecimiento de un bebé que son cruciales. Buena alimentación, hacer ejercicios, reconciliarse con uno y con la gente tratando de pasar la menos cantidad de malos ratos posibles. Hay que respetar más que nada en el mundo el crecimiento de ese ser humano que depende de ti y que cualquier decisión que tu tomes le va a afectar.

El parto también es un asunto importante. No es sólo llegar a la clínica y tener un hijo, hay que estar preparada física y sicológicamente. Respetar a ese niño que va a nacer y ponerse en la posición de ese niño que tendrá un cambio tan fuerte y traumático en un segundo. Tratar en lo posible de que siento menos esa transformación. Creo sin dudas que la inducción del parto es un maltrato al bebé, que te fuercen las contracciones y que te rompan la bolsa artificialmente es inhumano.

El crecimiento del hijo también tiene que ser en la mejor de las condiciones. Dejar llorar a un bebé incansablemente creo que aumenta su inseguridad. No darle lo que quiere hace que se quiebre la confianza con las personas más cercanas que un ser humano puede tener, sus padres. Por supuesto que consentir a un niño en exageración y mimarlo excesivamente no lo va a ayudar en nada y cuando tenga que tomar su posición en la vida real tendrá muchos problemas con sus pares. Un niño debe saber que no es el único en el mundo y que hay que respetar y escuchar a los demás, tal como siempre se le escucha a el.

Ahora que mi hija ya está comenzando a pasar de ser un bebé indefenso a una niña es el momento en el que hay que tener los mayores cuidados. Darse tiempo para ella, estar no sólo pasarle un juguete y seguir mirando la tele. Hay que entregarle cariño y ser demostrativo. Además el alentarla y darle confianza para que se atreva a hacer las cosas como ella cree que deben hacerse me parece muy positivo, incentiva a la persona. En el futuro son cosas muy valorables para un ser humano.

Creo que nunca por ningún motivo hay que pegarle a un niño, una persona tan pequeña no puede defenderse. Tampoco estarla retando porque hace esto y lo otro, algo que sea muy peligroso hay que advertirlo pero si está jugando con algo o si saca una cosa que no debe hay que cambiársela por otra cosa. Ojala que el “no” no sea la única palabra que sale de tu boca para comunicarse con tu hijo.

Trabajar no tiene nada de malo, es bueno desarrollarse en el ámbito profesional pero un hijo es la prioridad. Mi hija es mi número 1, yo me desvivo por ella y pienso a cada segundo en lo que necesita o lo que le falta. Me ha tocado tener contacto con mujeres que son madres por obligación o por presión. Creo que ser mamá es una decisión y una vez que se decide hay que estar 100% dispuesta a hacer el mejor trabajo posible. Es el único trabajo con una tan buena recompensa, que tus hijos sepan valerse por sí mismos y sean felices.

Cuando llego a mi casa en la tarde y veo a mi hija me doy cuenta que ella está feliz. Siento que sabe que nosotros estamos haciendo todo por que ella sea la persona más feliz del mundo. Pienso seguir dando todo por ella, no descuidándome a mí porque creo que cuando uno está bien consigo mismo irradia felicidad al resto de la familia. Mi hija es la mejor decisión que pudimos haber tomado con mi pareja y espero que ella se sienta igual, feliz.

La presión por crecer

Durante toda nuestra vida pasamos por etapas en las que diferentes situaciones nos van forzando a crecer. Cuando los niños son pequeños y van pasando sus primeros meses y años de vida, deben ir cumpliendo etapas, deben ir superando cosas y aprendiendo otras. Lo difícil es poder llegar a un límite entre que le haces caso a la presión externa y en la que piensas que tu hijo tiene su propio ritmo y que no quieres presionarlo.

Mi hija ha tenido un crecimiento bastante normal en todos los aspectos. Le costó un poco empezar a sentarse bien. Se supone que a los 6 meses ya deberían hacerlo pero mi hija se demoró un poquito más, nada terrible. A nivel intelectual ha tenido una evolución bastante rápida y desde muy pequeñita que sabe mostrar las partes del cuerpo cuando se lo preguntas y mostrar cosas que están en la casa. También aprendió rápidamente a identificar personas y apuntarlas para mostrar donde estaban, reconoce a la gente en las fotos y se reconoce a sí misma.

Ahora con 18 meses entiende todas las órdenes que le dan, conoce a todas las personas que están a su alrededor, sabe hacer todo lo que uno le pide. La verdad que es como estar con una niña grande, salvo que prácticamente no dice una sola palabra. El problema vino cuando la llevé a la doctora el viernes pasado para la revisión del año y medio y para que me diera la orden de vacunación. Le encontró todo mal, que no sabía caminar, que no decía una palabra, que estaba justo de peso. Me dio mucha pena escuchar estas opiniones de la doctora porque yo siento que mi hija va bien en su crecimiento.

Lo de caminar es lógico porque a mi hija a los 3 meses le encontraron una pequeña displasia de caderas que le duró hasta el año. Lamentablemente tuvo que usar doble pañal para poder remediar este problema y no podía pararla ni caminar. Recién al año mi hija pudo poner los dos pies en el suelo e intentar desplazarse por si misma. Es por eso que todo el proceso de aprendizaje se fue atrasando. Recién al año 4 meses empezó a gatear y hace un mes aproximadamente comenzó a pararse por si sola, afirmándose de las cosas y a caminar con ayuda. Es por eso que no me preocupa demasiado el tema pero no me gusta que la presionen. Todos me preguntan ¿Y todavía no camina?, y me da una rabia porque no saben por lo que ha tenido que pasar mi hija para aprender a moverse solita.

Lo de hablar lo encuentro un adelanto extremo. Mi hija intenta decir sonidos y comunicarse con nosotros y se hace entender con las señas y su sonidos. La verdad es que la incentivamos mucho para que aprenda a hablar, diciendo bien las palabras, mostrándole como se llaman las cosas e intentando que ella las repita, pero ¿Qué más podemos hacer?. No quiero que mi hija se sienta obligada a aprender a caminar y a hablar ya!

Lo del peso si que me dio rabia. Mi hija desde que es pequeña que ha tenido problemas con el peso. No es que haya estado desnutrida pero ha estado justo en los kilos porque nunca ha sido buena para comer. Cuando recién nació no supe amamantarla bien porque no sabía succionar, más tarde aprendió y empezó a tomar bien. A los 6 meses cuando empezó a comer no le gustaba mucho la comida y era un suplicio darle. Ahora poco a poco ha ido comiendo mejor. Además la leche tenemos que dársela con cuchara porque no le gusta tomar mamadera. Entonces, el tema de la alimentación para nosotros es un tema complicado y serio. Estamos orgullosos de que ahora esté en un buen peso y esté creciendo bien. Pero parece que para los médicos nunca es suficiente. Está 200 gramos por sobre el peso que debería tener en relación a su talla y eso está perfecto.

Yo creo que hay que estar observando el crecimiento de tu hijo atentamente pero no hay que volverse loco con lo que debería o no hacer tu hijo a una determinada edad. Yo se que mi hija no tiene problemas de aprendizaje ni motrices, pero le ha costado más que a otros niños. Lo que sí le juega en contra a veces es que mi papá tuvo una hija hace un año y medio (tiene 5 días de diferencia con mi hija) y siempre la gente cercana las compara, que una hace esto y la otra no, que una es as+í y la otra asa, que una come esto y la otra no y eso me cansa. La verdad que mi hija es hermosa, es muy adelantada en muchos aspectos pero le falta todavía en otros. No hay que apurarse, hay que disfrutarla en todos los momentos que va pasando.

Tener un objeto de transición se trata de una conducta frecuente en muchos niños y totalmente normal dentro de su desarrollo. Sin embargo, hay pequeños que dependen más de los objetos de transición que otros. Incluso algunos no los necesitan. “Es menos frecuente en los niños independientes, seguros, que crecen en entornos libres de miedos y donde se promueve la confianza en ellos mismos”
(Me llamó la atención porque mi hija no tiene objeto de transición. Una sicóloga me dijo que era muy raro que no tuviera pero ahora veo que puede ser posible.)

Que rápido aprendes!

Bueno primero que todo dejo en claro que esta hazaña fue gracias a la señora que cuida a Abril, Claudia. Cuando mi papá nos regaló la bacinica pensé que era muy pronto para enseñarle a Abril a ir al baño. Tenía casi un año. Algunas veces la sentamos pero lloraba y se quería parar. No le gustaba eso de sentarse sin pañal en un lugar desconocido.

De a poco se fue acostumbrando y Claudia la empezó a sentar con juguetes para distraerla. Ahora que está por cumplir un año y medio ya siento que está más preparada para enfrentar el mundo sin pañal. Claudia la sienta todo el tiempo y la hace hacer caquita y pipi. En un comienzo le revisaba el pañal seguido y si sentía que estaba seco la sentaba para que hiciera. Esto poco a poco empezó a dar resultado y cuando yo estaba con ella el fin de semana a veces también lograba que ella hiciera pipi conmigo. Nunca ha hecho caquita, que es un poco más difícil, pero se que lo va a lograr.

Ahora, esta semana, mi hija ha llegado un paso más allá. Ahora la ponen en la bacinica todo el tiempo y usa solo calzoncitos en algunos momentos del día y se aguanta el pipi. Es muy linda, ya está empezando a controlar el esfínter. Cuando duerme la siesta también se aguanta porque el pañal está seco cuando se despierta. La idea es que yo pueda seguir con este tremendo logro que tuvo la niñera de Abril.

Estoy orgullosa de que mi hija tan rápido pudo empezar a usar calzoncitos y dejar poco a poco los pañales. Se que esta situación no es definitiva pero vamos por buen camino y se que muy pronto logrará no usar pañales. Le voy a llevar un regalito a mi hija estos días porque se merece un premio por lo que logró.

 

El temido cambio de casa y de país

Siempre he escuchado que para los niños es muy positiva y necesaria la rutina.Mientras más rápido le establezcas las horas de comida determinadas, de sueño, de baño, de paseo, entre otras actividades que realizan en el día, se adaptan mejor y están más tranquilos. Pero que pasa cuando la familia se debe cambiar de casa y no sólo eso sino que irse a otro país, con otras costumbres, otro clima, otro entorno y lejos de una parte de la familia pero más cerca de otra.

Mi novio, es argentino y yo soy de Chile. Nos quedamos en mi país ya que yo estoy terminando la universidad. Quedé embarazada el 2008 y el 2009 el se vino a vivir a Santiago conmigo. A finales de este año, cuando ya termine mi carrera nos vamos a ir a vivir a Mendoza y cambiarán nuestras vidas del cielo a la tierra. Todo será diferente para mi y para mi hija y eso me da mucho temor.

Leí hoy un artículo sobre las cosas de las que preocuparse a la hora de cambiarnos de casa. Para las personas grandes ya es un cambio fuerte imagínense lo que puede ser para un niño que no puede decidir y no sabe que se avecina. Mi hija tendrá dos años cuando nos vayamos a Argentina, es decir, cuando sea grande ni se va a acordar cuando vivió en Chile y no tendrá un lazo tan fuerte con mi familia que actualmente está día y noche con ella. No quiero que pierda ese hermoso vínculo que tiene con sus abuelos, tías, bisabuelos, entre otros muchos parientes. Lo bueno es que la tecnología hoy existe y ayuda mucho en ese trabajo.

Se que lo primero que debemos tener al momento de irnos a Mendoza es un lugar seguro donde estar, mostrarle cual será su pieza, el entorno donde vamos a vivir y el jardín donde irá cuando vayamos para allá. Quiero dejarle más que claro que yo estaré con ella los primeros meses para que poco a poco se acostumbre a esta nueva realidad y de paso me ayude a mi a desenvolverme en esta nueva ciudad.

Cuando pequeña me tocó mucho cambiarme de colegio, de casa, de país e incluso de continente y si los padres te dan las herramientas necesarias y tienes familia cerca no se hace tan complicado y los niños se acostumbran más pronto de lo que uno se imagina. Es importante también que tiempo antes de que ocurra todo este cambio irle contando lo que va a suceder para que sepa a que atenerse. Nosotros viajamos muy seguido a Mendoza, tenemos una relación cercana con la familia de mi novio y espero que ella poco a poco se empiece a ambientar en este nuevo país.

Para mi va a ser otro cuento. Estar lejos de mi familia, no poder verlos a diario, perder mis amistades que ya estando cerca es difícil juntarse, estando lejos todo será aún más difícil. Espero que con todo el amor que nos tenemos los tres y que nos tiene la familia de mi novio podamos saber como adaptarnos a ese hermoso cambio.

Trabajar fuera de casa

La verdad que cuando estaba esperando a mi hija Abril nunca pensé lo que sería cuando tuviera que empezar a trabajar y la tuviera a ella. Nunca pensé que era tan difícil tener que dejarla en la casa y salir todo el día. Los primeros meses de mi hija la verdad que estaba terminando la universidad así que era muy poco lo que no estaba con ella, en ese ratito aprovechaba de relajarme, tomar aire y hacer otras cosas. Por más que amo estar con mi hija con toda mi alma me muero quedándome en la casa todo el día y no teniendo más que hacer que limpiar, cocinar y planchar. No tengo nada en contra de las dueñas de casa, para nada, las admiro mucho. Pero en mi caso yo estudié periodismo y pretendo desarrollarme como profesional como sea.

Para las vacaciones de verano de 2010 tuve la suerte de estar tres meses en casa con mi hija, pero me empecé a volver un poco loca de no salir de ahí. Lo que sí pude aprovechar de amamantarla tranquilamente porque mi hija sólo tenía 3 meses. Empezando el año académico tuve que volver a clases y además entrar a hacer la práctica, esa fue la etapa crítica. Mi hija tenía 7 meses y yo debía estar lejos de ella casi todo el día. Me sacaba leche para dejarle y que la pudieran alimentar en casa con la mamadera. Pronto con tanto movimiento y estress se me empezó a cortar la leche, y cuando estaba con Abril en casa me salía leche como para alimentar a 5 bebes.

Terminada la práctica y ya sólo teniendo que ir a clases (que era menos tiempo) pude disfrutar mucho más a mi hija. En ese momento estaba feliz, haciendo lo que me gusta poquitas horas al día y estando con mi hija, aunque tenía una señora que la cuidaba pero yo estaba ahí para supervisar todo y ver que mi hija estaba bien. Actualmente las cosas han cambiando, entré a trabajar nuevamente y estoy sufriendo todos los días por no estar con mi hija. Salgo temprano y vuelvo a la casa como a las 7 30. Extraño a mi hija todo el día y ahora es peor porque no puedo ni despedirme de ella ya que se da cuenta.

Tiene casi un año y medio y hace muchas cosas, por eso me da más pena que nunca no estar con ella. Porque está aprendiendo a caminar y quizás no esté presente cuando camine por primera vez, porque la que le enseñó a ir al baño fue su cuidadora y no yo. Porque va a empezar a comer en trocitos más grandes y no soy yo la que le va a dar su primera comida de grande, porque no tengo ni tiempo de llevarla al médico. Por eso me da pena no estar ahí con ella y estoy buscando desesperadamente la manera de poder trabajar desde la casa y disfrutarla por lo menos hasta que entre al jardín infantil, a eso de los 2 años y medio o algo así. Quiero disfrutarla, jugar con ella y ver los avances que tiene, que son muchos durante los primeros tres años de vida.

Espero tener suerte y no estar fuera de casa tantas horas trabajando. Quiero desarrollarme profesionalmente pero estar con mi hija en la casa y que no pase lo que me pasó a mi con mi mamá, que pasaba muchísimas horas fuera de casa y yo estaba con una cuidadora desde que nací hasta que cumplí los 18. A lo mejor exagero y soy sobreprotectora pero el instinto maternal se me desarrollo muchisimo cuando mi hija nació, nunca pensé que iba a ser tan dificil el proceso y que me iba a doler tanto separarme de mi hija durante el día.

Quedé impactada con esta entrevista, vale la pena de todas formas leer este libro y saber que es lo que realmente necesitan nuestros bebes para tener un parto feliz. El parto marca la vida y es importante brindarle la máxima naturalidad al proceso para que nuestros hijos nazcan felices.

Amor incondicional

Si alguien me hubiese dicho hace dos años: “tu vida va a cambiar rotundamente”, no lo hubiese creído. Ahora que lo estoy viviendo puedo darme cuenta que es el mejor cambio que hay en la vida pero que es difícil sentarse y pensar, que hay muchas cosas que no puedo hacer que antes hacía pero hay mil más que antes no tenía idea que existían y ahora disfruto.

El embarazo se vive con la incertidumbre, los nueve meses en los que intentas adivinar como será en el futuro tu vida. Pero en el segundo que ves a tu hija salir de ti te das cuenta que el amor es incontrolable e infinito, que ya nada importa más que el o ella. Que nunca tu vida volverá a ser la misma y que nunca vas a amar tanto como lo empiezas a hacer en ese momento.

Mi hija mañana cumple 1 año 5 meses y han sido los 518 días más lindos felices y maravillosos de mi vida. Se que el amor que le tenemos a nuestros hijos se va multiplicando y no dividiendo a medida que nacen. Yo se que amaré a mis hijos tal como amo a mi Abril en este momento, pero la primera es la que te enseña lo que significa el amor de madre e hija.

Espero poder ser una buena mamá para mi hija, no la mejor porque las cosas perfectas no existen en la vida. Espero poder estar ahí para cuando mi hija me necesite, y no saltarme ninguna de sus lindas etapas. Espero que mi hija crezca sanita y feliz, haré todo por escuchar lo que quiere y compatibilizarlo con lo que yo creo que es lo mejor para ella. Espero que este inmenso amor que siento hacia ella no se transforme en una sobre protección, poder dejarla libre para que aprenda pero siempre protegiéndola.

Este día del amor tengo dos amores con los que celebrar, mi pareja al cual amo mucho y estoy feliz de tener a mi lado y de que formemos una familia tan hermosa como la que tenemos y a mi bebé. Sin ella no sería nada, mi vida no tendría sentido ni fin. Sin tenerla a mi lado mi futuro no tendría horizonte. La amo por encima de todas las cosas. Es el amor de mi vida y pretendo apoyarla, respetarla, amarla, disfrutarla y hacerla feliz.

Feliz día del amor y de la amistad para todos.